La economía real no se mide únicamente por los indicadores macroeconómicos; se percibe todos los días en los comercios, en las familias y en la capacidad de compra de los trabajadores. Hoy existe una preocupación creciente por la escasa circulación de recursos en el mercado interno, situación que golpea especialmente a los sectores vinculados al consumo no esencial, como la indumentaria y otros rubros comerciales. Si bien el Gobierno nacional exhibe índices y datos que reflejarían una recuperación económica, esa mejora no parece coincidir con la realidad que viven diariamente miles de trabajadores y comerciantes. La sensación predominante en gran parte de la sociedad sigue siendo la de un poder adquisitivo deteriorado, con ingresos que no logran acompañar el costo de vida y un consumo cada vez más restringido. La cantidad de locales vacíos o en alquiler es una señal que no debe ser ignorada. Detrás de cada persiana cerrada hay una inversión, una familia y puestos de trabajo que se encuentran en riesgo. En este contexto, el Día del Padre y el movimiento económico que pueda generar el receso invernal aparecen como instancias decisivas para muchos comerciantes que esperan una recuperación de las ventas. Particularmente en provincias donde el empleo público tiene una fuerte incidencia en la economía local, los salarios estatales han perdido capacidad de compra y gran parte del aguinaldo ya no se destina al consumo, sino a cancelar créditos y deudas contraídas para afrontar gastos básicos y esenciales. Sin desconocer la importancia de alcanzar estabilidad económica y ordenar las cuentas públicas, resulta necesario advertir que los indicadores deben encontrar correlato en la vida cotidiana de la gente. El crecimiento económico sólo adquiere verdadero valor cuando se traduce en más actividad comercial, más empleo, mejores salarios y una mejora tangible en la calidad de vida de los ciudadanos. Escuchar a los comerciantes, a los trabajadores y a las familias no es una cuestión ideológica, sino una responsabilidad de quienes tienen la tarea de gobernar. La recuperación económica será verdaderamente exitosa cuando deje de ser una estadística y pase a convertirse en una realidad palpable para todos los argentinos.

Williams Rodrigo Fanlo Llanos  

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